tímido
escondido
en los pliegues de tu boca.
Tengo un suspiro
congelado
en pausa
en tu memoria
que no olvida,
tu memoria
de elefante.
Recordamos
olvidamos
y los recuerdos deciden no alejarse.
Se quedan
estáticos
en las gotas del mar
que llueve de mis ojos.
Quieres ver
pero estás ciego
de tu piel
a mis sensaciones,
a mi nostalgia.
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