Cuando los segundos se vuelven minutos.
Cuando las horas se sienten al doble.
Cuando piensas que el tiempo se te ha puesto en huelga y se ha rehusado a avanzar porque sabe que tienes mejores cosas que hacer.
Te sientes desesperada.
Miras a la ventana y ves que está lloviendo. "Puta suerte..." Pasa un minuto. Caen los rayos del cielo y piensas que te comprende: también el cielo está desesperado por sacar eso de su ser. Pasan dos minutos. Por los audífonos sientes el silencio del conmutador que se ha vuelto palpable, y sólo ha pasado un minuto más.
Miras a la ventana y el cielo sigue gris.
"¡Vamos!" te dices con desesperación. Miras al rededor y ves las caras felices del resto de la manada y te dices que con toda seguridad estás exagerando.
"¿Tienes available?"
"Cerraron la otra aplicación"
....vamos.......vamos
"En la mañana se cayó el sistema"
"Te van a correr, cabrón"
....vamos.......vamos
Miras a la ventana y lluvia ya se ha detenido, pero sólo han pasado unos escasos minutos a cuentagotas. Si no fuera por el hecho de que apenas entraste a turno, creo que todo fluiría normal.
Abres el bloc de notas y dejas que tu imaginación fluya a través de tus letras, pero con una mierda, que tu imaginación ha cerrado la llave. 'Unavailable' decía.
Miras al rededor, gente que va llegando, gente que se va. Y tú, sentada.
"¿Cómo le hago aquí?"
"Gracias por llamar, ¿en qué le puedo servir?"
"Muy bien, muchachos"
....diez....nueve....ocho
"Ya date de baja"
"Tengo frío, préstame el suéter"
....siete....seis.....cinco....
"Wey, me pusieron fail por empatizar..."
"Este vato..."
....cuatro....tres....
"Que lo reporte al nueve once"
"Mi papá también tiene Verizon"
....dos....uno.... CERO.
Corre, levántate de tu asiento, libera la garganta. Corre, corre sin detenerte, que la lluvia está fresca y se lleva tu presión. Mientras, sentado, sigue el cuerpo inerte de la persona que es tu dueña, y tú, la mente, corres en la lluvia.