En mi ventana la sombra del sol que terminó.
De tu lado el fresco del aire frío, y las plantas que danzan al compás.
Me fui de viaje.
Me fui de viaje contigo.
Y lo mejor de todo es que ambos estábamos ahí.
En el techo se veían las sombras de las estrellas con sueño, que brillaban sin cansarse.
Delante de nosotros, la ciudad.
Edificios, estadios, calles, sombras, gente.
No se duermen, no descansan.
Las torres de la ciudad se levantan.
Caminar, caminar, caminar.
Y al llegar la noche, tú.
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