viernes, 29 de julio de 2011

la enfermedad

Y de pronto descubrir que son los rayos de la Luna los que te hacen enfermar, y no los del Sol. Que es el Sol el que sale de noche, y no la Luna. Que en verdad el cáncer es ficticio, y es causado por la formación de cráteres en el Sol.
Es descubrir que estoy perdiendo la razón, que todo está tomando sentido, y que el bien, es sólo término medio.
Es de pronto descubrir que todo lo que tu pensabas que es, era, y lo que será, apenas está siendo. Aunque, claro, todo depende del humo con que se vea.
Prefiero el azul, gracias.
Aún así, el cielo se está oscureciendo, y ya comienza a llover, lo que quiere decir que los vampiros estarán alegres, saciarán su sed, y tan-tan, no hay cura para esta enfermedad.

La Luna quema, el Sol me hiela.
Llámale virus, pero el doctor dijo que se cura con un beso, y una vendita en el dedo izquierdo (claro, como si sólo tuviéramos dos).

Pero eso no importa, quítate de en medio para que pueda ver. Ahora sí, la Luna, te decía, es esa que te quema la piel, te desgasta los cabellos, y te saca manchas de la edad. De la edad de la Luna, claro está.

Bueno, bueno. La enfermedad se expande.
La Luna crece.
Y pierdo el sentido, no la razón.


*Dedicado a aquellos que me dejaron en éste lado de la puerta.
J, en el 2005, L y L en el 2007.

Buen viaje!*

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