Es la conexión de tu piel en mi piel.
Es sentir que el mundo se resume en tu boca y que los verbos saben a miel.
Es sentir que el mundo no existe, y que la vida no puede ser mejor.
Es vivir en un oasis de miel, y morir en tus brazos, que tus ojos me cuenten tus llantos, y que tu sonrisa me acaricie la piel.
Es dormir en la sombre del sauce ficticio, y despertar para ver que no hay verbos suficientes, ni idiomas tan exactos que describan lo que tus besos me hicieron sentir.
Es aprender a volar con las manos, que tu imaginación se derrita y quede plasmada en el vidrio del carro que espera que alguien lo vaya a limpiar.
Es el hecho de que mi pulso tiemble, que el tiempo se detenga, y mi mente comience a desvariar.
No hay comentarios:
Publicar un comentario